En este video resumen se muestra como este deportista ha sabido sobreponerse a su enfermedad
y luchar contra ella persiguiendo un sueño y
demostrando su gran capacidad de superación.
Es el tercer
paratriatleta español con esclerosis múltiple que finaliza un Ironman
El reto de Ramón Arroyo
Arroyo tiene 41 años y
recibió el diagnóstico de Esclerosis Múltiple en
el año 2004. Está casado y tiene dos niños. No es atleta ni
profesional del deporte.
Hace varios meses, se planteó un reto: participar en el Ironman de Barcelona el día 6 de octubre. Lo llamó IM4EM (“Iroman for Esclerosis Múltiple”). Su objetivo era doble: sensibilizar a las personas con EM en particular y a la sociedad en general de lo importante que es buscar la mejora de la calidad de vida en la actividad física, y recaudar fondos para Esclerosis Múltiple España.
“Yo no soy ninguna persona especial; soy una persona absolutamente normal… pero desde luego no me voy a quedar en casa. En muchas cosas de mi vida no he sido el más rápido o el mejor, pero rendirse no ha sido una opción”, afirma tajanteRamón.
Hace varios meses, se planteó un reto: participar en el Ironman de Barcelona el día 6 de octubre. Lo llamó IM4EM (“Iroman for Esclerosis Múltiple”). Su objetivo era doble: sensibilizar a las personas con EM en particular y a la sociedad en general de lo importante que es buscar la mejora de la calidad de vida en la actividad física, y recaudar fondos para Esclerosis Múltiple España.
“Yo no soy ninguna persona especial; soy una persona absolutamente normal… pero desde luego no me voy a quedar en casa. En muchas cosas de mi vida no he sido el más rápido o el mejor, pero rendirse no ha sido una opción”, afirma tajanteRamón.
Reconoce que ha sufrido bastante y que participar en el Ironman de Barcelona en octubre no era un reto sencillo: tiene problemas de movilidad en su brazo derecho, su pierna izquierda, y en las manos.
¡Reto conseguido!
Nueve años después de que un médico le dijera que no sería capaz ni de correr 200 metros, Ramón Arroyo corrió 42,2 km., nadó 3,80 km. y pedaleó 180 km. en bicicleta, todo ello en algo más de 12 horas.
No le faltó el apoyo de los organizadores, compañeros, familia y amigos, que le acompañaron y le alentaron durante toda la jornada.
“¿Papá, estás cansado?” Preguntaban a Ramón sus hijos metros antes de llegar a la meta. Poco después se fundía con ellos y con Inma, su pareja, en “el abrazo más hermoso y profundo de toda mi vida”.
Todos tenemos nuestro Ironman
Ramón Arroyo invita a las personas con EM a que traten de superar sus propios retos del día a día y se animen a incluir algún tipo de actividad física en su rutina diaria que mejore su estado físico y también emocional.
“Todos tenemos nuestro
Ironman”, afirma Ramón. “A
los afectados os pido que os planteéis vuestro Ironman. El Ironman es una
distancia, y cada uno tiene su distancia”.
No se pierdan el
emocionante e inspirador vídeo que recoge las imágenes de la carrera.
Fuente: NoticiasCristianas.me